Contradicción.
Que caótica y hermosa que es la contradicción.
No debes pero quieres. No quieres pero debes. La vida es contradictoria, y juega a darnos estos pequeños tira y empuja a lo largo de nuestra existencia.
La contradicción en estado puro se parece mucho al amor, lanzarse hacia un abismo sin final, da miedo, sabes que es peligroso pero de alguna u otra manera; abres los ojos y te encuentras contigo mismo saltando sin paracaídas. A veces, solo a veces ocupamos un poco de miedo para poder vivir.
Necesitamos estar mal para poder saber que es estar bien, pasamos días sin tregua sintiendo dolor al despertar, hasta que un día no duele más, sabes que estas mejor, y que todo sentimiento y dolor tiene fecha de caducidad, todo es variable, nada es eterno (y que gran consuelo).
Escribo esto para recordar que los días malos si tienen final, y que por más contradictoria que sea la vida, no hay luz sin obscuridad.